GODSPEED YOU! BLACK EMPEROR



El infinito musical.

Son profesionales del apocalipsis; observadores y narradores ultraterrenales del fin del mundo. La escatología es su forma de vida, y hacen de ella una obra maestra. Godspeed You! Black Emperor son una banda canadiense de post-rock instrumental que no tiene parangón alguno en este planeta. Con tan solo 3Cds editados desde 1994, y pese a su total aversión por la industria musical, la publicidad y la promoción que ella conlleva, esta numerosa formación de inquietantes caballeros oscuros se ha convertido en uno de esos grupos de culto, inaccesibles y reacios al contacto humano, que fascina a todo aquel que tenga la suerte de conocerles.

Parece un milagro cuando te envuelve su música, porque no es de este mundo, ni de este tiempo, ni de una realidad tangible que no sea fruto de la ciencia ficción. Son la mitad de '28 días después' de Danny Boyle. Son una visión, suspendida en el aire tras el drama: calles vacías, cafés desiertos, terrazas teñidas de espanto, gritos ahogados, canalizados en hirientes guitarras. Son el único testigo de una destrucción masiva, la cámara tirada que graba el horror sin apartar la mirada. Godspeed You! Black Emperor te cuenta cómo fue el fin del mundo, sin llantos, sin falsas esperanzas, sin maquillaje que huela a narrativa barata. Parecen los únicos que han tenido estómago para soportar la fatalidad, para describir el caos, y para observarlo en su nueva y plena armonía con el universo. Redactores sin público para una realidad post-humana.

F♯A♯∞ (1997-8), Litf Your Skinny Likes Antennas To Heaven (2000), y Yanqui U. X. O. (2002) son, básicamente, el trabajo de Godspeed You! Black Emperor. Un puñado de doce canciones, de 20 minutos de media, y divididas en varios movimientos o actos. Cada una de ellas bien podría ser la descripción de una de esas extrañas fotografías de nebulosas, galaxias y fenómenos astronómicos lejanos: atractivas y temibles; una imagen que nos perturba, que escapa a nuestra limitada lógica, que nos oprime y nos pone en contacto con nuestra inútil naturaleza finita. Godspeed You! Black Emperor es la imagen de cuánto nos supera. La transmisión ininterrumpida desde el más allá.

Es cierto, hay un sinfín de bandas que podrían responder, previa audición, a esta descripción. Mono, Yndi Halda, Explosions In The Sky, September Malevolence, The Evpatoria Report o iLiKETRAiNS, por ejemplo; pero esta gente son como la unión de todos ellos: una especie de fusión definitiva y categórica. Nada en la progresión de sus canciones resulta previsible, ni repetitivo, todo sonido se transforma, lentamente, como las miles de explosiones de gases y elementos que inundan, ante nuestra mísera ceguera, el espacio infinito. Los cientos de instrumentos entran y salen a su antojo, destacando uno tras otro: hay baterías que van desde lo más tribal a lo más geométrico, pero siempre rodeando el abismo; guitarras y punteos que toman caminos jamás explorados, adentrándose en la oscuridad para salir después, tras el agujero de gusano sideral, a años luz del panorana normal del post-rock instrumental.

Intentar describir a Godspeed You! Black Emperor es como plantarse frente a lo incomprensible y tratar de hincarle el diente. Medio pestañeo más tarde, como una hueca e incómoda burla, sus formas han cambiado y su apariencia es totalmente distinta. Una vez describí a los japoneses Mono como el reflejo de nuestra propia actividad vital, ya que combina momentos de extrema agitación y cócteles de pasión, con otros de pesada calma y sedante conformismo. Godspeed You! Black Emperor, sin embargo, no puede describir una vida normal, sino la de un lunático, o la de un visionario, que a veces viene a ser lo mismo. Los altibajos son tan enrevesados como hipnóticos, el ritmo se convierte en despótico marcapasos para nuestro débil organismo: es el silencio transformado en música, y al instante, la figura grotesca, tallada en hielo, de los jinetes del apocalipsis, suspendida, intocable y magestuosamente, sobre las mismas puertas del infierno.


Godspeed You! Black Emperor tocan el domingo 30 de enero en Madrid, en La Riviera. Y grabaría en cinta una final de Champions del Barça si coincidieran. Creo que con eso lo digo todo.

MOGWAI (Hardcore Will Never Die, But You Will, 2011)



Aires nuevos recorren las cuerdas de Mogwai.

Son como ese vecino majete de toda la vida, ese con el que nos encontramos de vez en cuando en la panadería, y con el que siempre cae una agradable cañita y una charla amena que nos endulza el paladar. Rebosan familiaridad, humildad y grandes dosis de trabajo y constancia. Por eso Mogwai rara vez nos decepciona. Los de Glasgow editan este invierno su 7º álbum de estudio, HARDCORE WILL NEVER DIE, BUT YOU WILL, y eso me lleva a dos conclusiones. Uno: que me estoy haciendo mayor si recuerdo casi íntegra la carrera de una banda con 7 discos. Y dos: que a veces ese vecino modesto y de hábito cotidiano, de pronto, se ha convertido, no solo en estrella, sino en una de las más admiradas referencias del post-rock.

Esta vez han vuelto en serio, de verdad; Y son los de siempre: el Mogwai del Mr. Best y del Happy Songs For Happy People, que relega casi al ostracismo a su olvidable y último trabajo, The Hawk Is Howling. De este Cd dije hace unos meses que no me convencía, que le faltaba ese pasito hacia adelante que ya tocaba, una evolución necesaria. Porque el post-rock debe reinventarse casi cada mañana ya que, en teoría, aborrece lo ya establecido. Y el paso ha sido todo un salto, con oca de por medio.


HARDCORE WILL NEVER DIE, BUT YOU WILL suena a nuevo desde la primera nota, desde la aireada y siempre instrumental White Noise. La múltiples capas de guitarra, bajo y teclado vuelven a su sitio, pero proyectan sombras distintas, hábilmente deformadas. Otra novedad: con Mexican Grand Prix demuestran, al parecer, haber superado su asignatura pendiente, la de coquetear con la electrónica manteniendo incólumes sus estructuras progresivas de rock agresivo. Las mismas que, contundentemente, renuevan en Rano Pano, una 3ª pista que completa un primer cuarto de hora brillante. Aires nuevos recorren las cuerdas de Mogwai.

Siempre han sido maestros del contraste: eléctricos y anestésicos; pero ahora nos sorprenden con pequeñas dosis de concentrada contundencia como San Pedro, de remarcada estructura, donde cada nota se ha colocado con martillo. Eso sí, bien rodeada de narcóticos. Sonar a nuevo y a añejo a la vez no es fácil, pero los de Glasgow lo han conseguido. Porque las mejores transiciones se hacen modificando poco a poco las piezas.Y How To Be A Warewolf o Too Raging To Cheers (o las mismas Rano Pano y White Noise), por ejemplo, repiten la clásica progresión Mogwai, pero con fraseos, transiciones y pequeños detalles totalmente inéditos hasta ahora.

Un grupo de culto como este no suele necesitar nuevos argumentos para presentarse en un festival como el Primavera Sound. Sin embargo, en este caso, Mogwai sí nos da una buena razón para volver a verles en mayo. HARDCORE WILL NEVER DIE, BUT YOU WILL proporcionará a su directo las mismas oleadas de suaves y densos guitarreos, la misma profundidad, iluminada por manchas, de su callado instrumentalismo, y el mismo claroscuro rítmico de siempre, que nos hace gravitar desde el torrente al remanso. Pero también habrá un Mogwai más maduro, más pulido, con una mejora técnica que parece haber barnizado su sonido. Es lo que suele pasar cuando un grupo crece tanto desde un sello independiente como Matador Records: siendo tan dueños de su sonido, tarde o temprano, terminan auto-produciéndose. Este es, por tanto, el primer trabajo importante de Rock Action Records, su propio sello discográfico.

El disco, por cierto, se filtró en internet el 31 de diciembre, pese a que la fecha oficial del lanzamiento es el 14 de febrero. Definitivamente, la industria musical ya ha cambiado. Y Mogwai navega viento en popa simplemente porque son buenos y hacen bien su trabajo.

BROADCAST (Elegía a Trish Keenan)



La muerte de Trish Keenan, cantante del dúo de indiepop electrónico británico Broadcast, ha conmocionado al mundo de la música. Tanto Warp Records como la organización del Primavera Sound 2011 notificaron la mañana del pasado sábado la desaparición de ‘una voz única, un extraordinario talento y un ser humano maravilloso’. La cantante contrajo Gripe A en su reciente visita a Australia, y poco después de volver al Reino Unido ingresó en el hospital por una neumonía derivada que, tras varias semanas de lucha, finalemente ha acabado con su vida. Broadcast echa el cierre, y el Primavera queda huérfano y sensiblemente marcado por la tragedia.

Conocí poco tiempo a Trish Keenan, pero el suficiente como para saber que este pasado sábado nos ha dejado una de las figuras más interesantes del la música independiente británica: la inestimable voz de Broadcast, la mitad de un dúo que, en esta última década, ha caracterizado, quizá mejor que nadie, la línea del dreampop británico y de la electrónica indie.

Primavera Sound 2011 emitió un comunicado en la mañana del 15 de enero para anunciar la desaparición de Keenan y, por consiguiente, la caída de Broadcast del cartel del festival. Será un evento, por tanto, marcado por el luto y el homenaje. O, al menos, así lo espero. Porque estoy convencido de no ser el único que esperaba con gran ilusión poder verlos aún por primera vez poco antes del próximo verano. Después de la buena acogida que tuvieron en el Sónar 2010, Broadcast fue de las primeras confirmaciones del Primavera, uno de los primeros alicientes.

James Cargill y Trish Keenan han sido, sobre todo en los últimos 5 años, las constantes de una banda por la que han pasado hasta 5 baterías distintos, y que se caracteriza por un sonido base semi-electrónico de rítmica pop, engalanado con la voz de Keenan, y con un sinfín de delicados arreglos y detalles instrumentales, para los cuales cuentan con la colaboración habitual de otros músicos, en estudio y en los directos. Siento que Broadcast ha desaparecido antes de tiempo, pero también creo que nunca tuvieron demasiado respeto por ese tipo de coordenadas y medidas cronológicas: su música pertenecía al pasado, y se proyectaba hacia el futuro sin miedo ni complejos. Nunca han sonado a presente.


En su incorporeidad, la voz de Trish Keenan ha mantenido viva la herencia del dreampop británico, de inolvidables voces femeninas como las de Laetitia Sadier (Stereolab), Mariel Barham (Pale Saints), Dolores O’Riordan (The Cranberries) o el dúo Berenyi-Anderson, de los también desaparecidos Lush, pero con una actitud, en cierto modo, más segura. La oscuridad de sus predecesores, producto de un narcotizado pavor por el nuevo siglo, ha derivado en Broadcast en el sonido de una sombra pulcra y pulida, en un atractivo llamamiento para que participemos en la cálida modernidad. Ya no existe el miedo. Ahora, a toda velocidad, y más que nunca, el mañana se ha convertido en el ayer.

Broadcast no ha revolucionado nada, ni siquiera serán recordados por el gran público, ni por la crítica especializada como un hito inesquivable; pero sí permanecerá en la mente colectiva de los enfermos de la música alternativa e independiente: Trish Keenan hizo lo que quiso, cantó a su manera, y murió entre el respeto y la admiración de todo el gremio de artistas indie. Y dadas las circunstancias, imagino que el Primavera Sound 2011 servirá de sentido y digno funeral musical colectivo. Descanse en paz.

MODEST MOUSE



Muchas veces me han preguntado (o me pregunto yo mismo) qué es exactamente el rock indie, y suelo responder que más que un determinado sonido, es una actitud. La música independiente, en principio, está alejada de las multinacionales, se basa en una importante red de sellos pequeños o jóvenes, y es, por decirlo de alguna manera, la antítesis de la música mercantilista. Evidentemente sigue siendo un negocio, y los grupos indie también son capaces de llenar estadios y encabezar listas de ventas, aunque usando canales de difusión bien distintos. No es fácil acceder a ellos, y por eso muchos triunfan aun manteniendo el semi-anonimato. Pero un grupo indie no es simplemente un grupo desconocido, si no más bien aquel que es capaz de aprovechar las condiciones que otorga una discográfica pequeña (y por tanto más ágil y preparadas para el riesgo y la apuesta) para desarrollar y mostrar un sonido libre (de las presiones del mercado y de la producción) caracterizado por la creatividad.

En otras palabras, cuando quiero resumir: música indie es lo que hacen tipos como los de Yo La Tengo o los Modest Mouse: plena libertad creativa, pura y constante creación artística, pero que no sigue fielmente ninguna norma. Estas dos bandas, de hecho, pese a carecer prácticamente de similitud alguna, son parecidas en ese aspecto: demuestran un inmenso abanico de sonidos, una enorme polivalencia, gran capacidad de absorción y una camaleónica forma de producir. Crean, más que estilos, sistemas de sonidos, con tantos elementos como seamos capaces de imaginar, percibir y escuchar, perfectamente relacionados y equilibrados entre sí.


Modest Mouse es como una especie de Yo La Tengo del Pacífico Norte. No tienen la sofisticación ni esa aureola de élite legendaria del rock del trío de Jersey, pero son incluso más eclécticos. Puede que sus canciones no sean tan mágicas e inolvidables, pero Modest Mouse coquetea con más etiquetas musicales que nadie, y su sonido es más vanguardista que impresionista. Además, la coherencia de su carrera está por encima de los varios cambios de componentes, y del contrato que tienen con Epic, una grande que ha sabido respetar el característico sello de sonido que ya poseía la banda cuando la ficharon, hace ya una década.


THE MOON & ANTARCTICA es su tercer Cd, el primero con sello importante, y el disco que, hasta ahora, ha recibido mejores críticas. Para Pitchfork (mi gran referencia) fue el tercer mejor álbum de 2000 (tras el Kid A de Radiohead y el Ágaetis Byrjun de Sigur Rós); y pasados 10 años se sigue manteniendo como el 6º mejor de la década (Kid A, por cierto, sigue en 1ª posición). Esto según la crítica especializada. Pero cualquiera que escuche este Cd percibirá que no es algo convencional, ni vulgar, pese a la naturalidad con la que van sucediéndose las notas, las texturas, los tonos y las poses. Cualquiera puede engancharse en cualquiera de sus múltiples y variados momentos: todos somos bienvenidos!


Se podría decir que en THE MOON & ANTARCTICA ninguna canción se parece a otra, aunque se reconoce perfectamente la matriz común de la que surgen cada una de ellas. También les delata la interesante costumbre de cantar a duo, el efecto poliédrico de las voces y de los muchos instrumentos añadidos; esa sombra, siempre presente, de irreverente humildad, ese rollo de "Joder, son buenísimos, y ni siquiera se lo tienen creído!", esa aplastante dosis de realismo, de música terrenal, hecha para seres humanos reales, imperfectos, y no para prototipos robóticos enganchados a la música (peyorativamente llamada) popular. Pero a pesar de todo, en cada canción se reinventan casi desde cero, administrando el ritmo y cuidando la estructura del disco: la parte central (The Cold Part, Alone Down There y The Stars Are Projectors) es la versión más intimista de Isaac Brock (líder, compositor, guitarrista y vocalista principal), pero son capaces de ir mucho más allá de ese sonido oscuro y dignamente desgarrado.

Antes y después de este tremendo intemezzo, el disco rebosa creatividad: a ambos lados encontramos, desde canciones casi dadaístas tipo Velvet como Wild Packs Of Family Dogs, o temazos electro synth-pop como Tiny Cities Made Of Ashes, a auténticos hits del poprock como Paper Thin Walls o Gravity Rides Everything. Todos los temas tienen algo especial, y todos comparten (A Different City quizá es el mejor elemplo) ese frescor calado de realismo del que hablaba antes, ese toque cubista que provoca el juego de voces, esa libertad de sonido, asida con desfachatez y un poco de insolencia, . Modest Mouse ha venido a romper los moldes, pero con inmaculados modales de caballero rudo del noroeste. THE MOON & ANTARCTICA es un Cd que crece a medida que se escucha, que gana con los años, que permanecerá siempre bien hidratado en el olimpo de esta increíble década musical.






LO MEJOR DE 2010



Cloud Nothing - The Soft Pack - Ariel Pink's Haunted Graffiti - Triángulo De Amor Bizarro - Deerhunter - Wavves - Best Coast - Blonde Redhead - The Tallest Man On The Earth - Lower Dens - Surfer Blood - The Bavarian Druglords - Band Of Horses - Tokyo Police Club - Wild Nothing - Broken Bells - Beach House - Maika Makovski - Warpaint - The National - The Besnard Lakes - Tired Pony - Bear In Heaven - The Morning Benders - Arcade Fire - Tame Impala - Massive Attack - Hidden Orchestra - Grinderman - Titus Andronicus - Hola A Todo El Mundo - Klaxons - LCD Soundsystem - Kings Of Leon - Interpol - Vampire Weekend - Caribou - Hot Chip - Twin Shadow - Four Tet - The Walkmen - Crystal Castles - Delorean - Broken Social Scene - Of Montreal - These New Puritans - Broken Social Scene - Of Montreal -




Lo mejor de 2010Hace pocos días el Congreso de los Diputados rechazó la nueva Ley de Economía Sostenible, que incluye la reformulación y el reajuste de los derechos de propiedad intelectual, la conocida como Ley Sinde, que pretende reconstituir el entramado de derechos que regulan la propiedad y el uso de los productos culturales tras la revolución y la no tan caótica anarquía que ha provocado la llegada de internet al negocio del arte audiovisual. Desde esta plataforma de comunicación cultural, hasta ahora, no nos hemos pronunciado abiertamente en contra ni a favor de dicha Ley, no hemos hecho apología de la libre descarga, ni apoyamos ni fomentamos el cyber–terrorismo o la plena eliminación de los derechos de propiedad de cualquier tipo. No obstante, y como la inmensa mayoría de las personas de nuestra generación, caeríamos en un imperdonable cinismo si no diéramos eternamente las gracias a esta década de inmensa libertad que ahora termina, a estos años de agigantados pasos hacia la democratización del arte y la información; seríamos cínicos si no admitiéramos que algo que a priori es ilegal nos ha proporcionado un mucho mayor bagaje cultural.

El libre acceso al material cultural beneficia a todo el mundo, evidentemente, menos a los que, como hasta ahora, ganaban dinero en base a un papel de intermediación entre artista y público. Es lógico pensar, por lo tanto, que al aparecer un mecanismo que hace prescindibles todas esas fases de intermediación, un mecanismo que permite al artista colocar su obra al alcance del espectador sin necesidad de nadie más, el negocio se transforme. Distribuidores, promotores y publicistas se convierten en innecesarios gracias a internet. Pensemos en ello como una especia de nuevo sistema de mercado que, como el sistema económico mundial, se rige por sus propias dinámicas, por sus propias leyes de oferta y demanda, un sistema que se auto-perpetúa y auto-gestiona en base a las actitudes de consumo.

Dejando al margen cine y televisión, para quienes valen otro tipo de discursos, y en contra de lo que pueda pensarse o decirse, la salud de la música independiente es, hoy por hoy, excelente, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Ni la crisis económica ni el libre acceso al material producido han provocado que los artistas dejaran de nacer, ni que abandonen sus carreras, y ni siquiera que se vendan y compren menos Cds. Lo que ha provocado, en todo caso, es que se produzca mejor: con más calidad o apostando por sonidos más arriesgados y particulares. Lo que ha provocado, a largo plazo, es que el público sea más exigente, que no trague cualquier mierda promocionada hasta la saciedad, que no viva bajo la dictadura de las distribuidoras, que no sean ellas las que elijan qué se escucha en cada país, en cada ciudad. Ha provocado que todos hayamos accedido a los Beatles, a Pink Floyd, a la Velvet, a Neil Young, a Carlos Gardel, Lehonard Cohen, a la música de cualquier momento y de cualquier lugar. Internet ha hecho posible que el público español se pusiera al día. Nos ha hecho más cultos, musicalmente hablando. Desde aquí me gustaría plantear el debate: Ley Sinde de propiedad intelectual frente a las positivas consecuencias del libre acceso de la ciudadanía de un Estado al material cultural.

Enriquecimiento intelectual frente a la defensa de la propiedad. Y a un nivel más práctico: ¿El nuevo sistema de distribución musical (llamémosle internet) ha provocado el descarado aumento de eventos al que asistimos en nuestro país? ¿Hay más conciertos y giras que pasen por nuestro país ahora que hace 15 años? Y de ser así, y al margen de la subida de renta per cápita evidente: ¿Está esto directamente relacionado con la clara elevación del nivel del espectador medio español, con el mayor bagaje y preparación musical del público nacional? El redactor de este artículo cree firmemente en ello. Y, por supuesto, ese mayor bagaje se traduce también en una mayor calidad de las formaciones españolas, con mejores y mucho más variadas influencias.

Swim, de CaribouNo es que el negocio de la música esté cambiando, es que ya ha cambiado. Al margen de la pugna jurídica sobre los derechos de autor, sería estúpido pensar que internet, que ha alterado toda forma de vida humana, no vaya a transformar también un fenómeno de masas como es el musical. Los nuevos grupos, en lugar de esperar la llamada de la despótica empresa discográfica, pueden producir y colgar su música, y llegar en relativamente poco tiempo a llenar salas prestigiosas. Por lo general, y por raro que parezca, ahora el público accede antes a los grupos, y los grupos tienen mucha mayor y más rápida proyección. Así es como los mejores grupos de 2010 pasarán por los festivales españoles de primavera – verano de 2011. El Festival de Benicàssim y el Primavera Sound son ya citas obligadas en la gira de los más importantes grupos del momento. Lo mejor de la música independiente, y no tan independiente, se suelen reunir en la primavera barcelonesa y el verano, plagado de guiris, de la costa levantina. Ambos van sacando a la luz, poco a poco, confirmaciones y demás ases en las mangas, peleando cual celosas novias por un mismo hombre, con lo que se plantean dos eventos de proporciones bíblicas. Para que no nos pillen poco preparados, hemos preparado una lista con los mejores lanzamientos de 2010, como base de recomendación para los dos eventos más importantes (junto al Sónar) de 2011 a nivel musical.

Los más grandes, en general, defraudaron:

Exceptuando The Suburbs, de Arcade Fire, para algunos el mejor disco del año, o el Brother de The Black Keys, el resto de los esperadísimos lanzamientos de bandas ya reputadas no han colmado las expectativas de público y crítica: Cds como el 4º de Interpol, Heligoland, el 5º de Massive Attack o Come Around Sundown de Kings of Leon han decepcionado a muchos, por una clara pérdida de vitalidad, y por el paultino abandono de un sonido característico y lleno de energía. Por otro, álbumes como This is Happening, de LCD Soundsystem, o High Violet de The National, aunque no sean los mejores trabajos, ni de uno ni de otro grupo, han estado a la altura de sus impecables carreras.

El salón de la fama eleva su aforo:

Maika, de Maika MakovskiLas buenas noticias empezaron, fundamentalmente, con bandas que definitivamente se han reivindicado: Beach House con su Teen Dream, Deerhunter con el aclamadísimo Halcyon Digest, Vampire Weekend con Contra, Caribou con Swim, el trío italo-japonés Blonde Redhead con Penny Sparkle, Yeasayer con su Odd Blood o el joven Matsson, The Tellest Man On The Earth con su The Wild Hunt, han dejado de ser promesas para convertirse en firmes realidades. En grupos de primera línea de cartel. Por otro lado, en el panorama nacional, grupos como Delorean, con su Subiza, Triángulo de Amor Bizarro, con Año Santo, El Guincho con Pop Negro, Standstill con Adelante Bonaparte, Havalina con Las Hojas Secas y, sobre todo, Maika Makovski, se han convertido en la vanguardia de la música contemporánea nacional. Y nacimientos como el de DePedro u Hola A Todo El Mundo hacen que seamos optimistas de cara al futuro panorama español.

Las estrellas de la década que viene:Big Echo, de The Morning Benders

2010 ha sido un gran año, musicalmente hablando, sobre todo por el masivo nacimiento de bandas nuevas, de jóvenes formaciones que más allá de la crisis y cabalgando la nueva ola tecnológica, han irrumpido con fuerza, con excelentes álbumes de debut que auguran brillantes futuros. Ha sido un año donde muchos primeros discos se han posicionado entre los 20 o 30 mejores de las más prestigiosas listas (Rolling Stone, AllMusic, Mondo Sonoro, Pitchfork). Y eso es buenísimo. Desde el indie electrónico de Twin Shadow, Broken Bells o Bear in Heaven al pop-rock de tendencia más postrockera de Wild Hothing, The Drums, Cloud Nothing o The Morning Benders, pasando por un amplísimo abanico de sonidos, tan evocadores como personales, de bandas como Surfer Blood, Tame Impala, Warpaint, The Bavarian Druglords, Lower Dens, o Beast Coast, todo el panorama de la música independiente se ha refrescado con la aportación de estas nuevas formaciones. Proyectos como Hidden Orchestra, Ariel Pink’s Haunted Graffiti han destacado por genialidad y originalidad, y nuevos supergrupos como Tired Pony o Grinderman han tenido críticas dispares, con evidente mejor acogida de la banda de Nick Cave.


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Los 50 de 2010:

- THE TALLEST MAN ON THE EARTH. The Wild Hunt
- GRINDERMAN. Grinderman 2
- BEACH HOUSE. Teen Dream
- KLAXONS. Surfing The Void
- THE BLACK KEYS. Brothers
- BROKEN BELLS. Broken Bells
- KINGS OF LEON. Come Around Sundown
- BEST COAST. Crazy For You
- WAVVES. Kings Of The Beach
- SURFER BLOOD. Astro Coast
- ARCADE FIRE. The Suburbs
- VAMPIRE WEEKEND. Contra
- MAIKA MAKOVSKI. Maika Makovski
- ARIEL PINK’S HAUNTED GRAFFITI. Before Today
- LOWER DENS. Twin-Hand Movement
- DELOREAN. Subiza
- WILD NOTHING. Gemini
- CARIBOU. Swim
- BLONDE REDHEAD. Penny Sparkle
- HOLA A TODO EL MUNDO. Hola A Todo El Mundo
- INTERPOL. Interpol
- THE DRUMS. The Drums
- TAME IMPALA. Innespeacker
- TWO DOOR CINEMA CLUB. Tourist History
- MASSIVE ATTACK. Heligoland
- TIRED PONY. The Place We Ran From
- DEERHUNTER. Halcyon Digest
- THE MORNING BENDERS. Big Echo
- CRYSTAL CASTLES. Crystal Castles 2
- THE SOFT PACK. The Soft Pack
- BEAR IN HEAVEN. Beast Rest Forth Mounth
- EL GUINCHO. Pop Negro
- THESE NEW PURITANS. Hidden
- FOUR TET. There Is Love In You
- TWIN SHADOW. Forget
- THE BAVARIAN DRUGLORDS. 229
- CLOUD NOTHING. Turning On
- HOT CHIP. One Life Stand
- TOKYO POLICE CLUB. Champ
- THE NATIONAL. High Violet
- WARPAINT. The Fool
- HIDDEN ORCHESTRA. Night Walks
- TRIÁNGULO DE AMOR BIZARRO. Año Santo
- LCD SOUNDSYSTEM. This Is Happening
- THE BESNARD LAKES. The Besnard Lakes Are The Roaring Nights
- TITUS ANDRONICUS. The Monitor
- THE WALKMEN. Lisbon
- BROKEN SOCIAL SCENE. Forgiveness Rock Record
- OF MONTREAL. False Priest

WARPAINT



2010 ha sido, musicalmente hablando, un gran año, un excelente año. Lo empezábamos con la espera de grandes y ansiados regresos: Massive Attack, Interpol, Arcade Fire, Kings of Leon...casi nada. Pero al final no han sido lo mejor del año: muchos de los grupos ya asentados en el exito no han aportado gran cosa a sus carreras. Por el contrario, hemos asistido a la definitiva consagración de bandas jóvenes y viejas promesas como Beach House, Deerhunter, Vampire Weekend o Blonde Redhead, y al nacimiento de nuevas revelaciones, a la aparición de álbumes de debut fascinantes que nos hablan de la buenísima salud de la música independiente. Surfer Blood, Tame Impala, Wild Nothing, Beast Coast, The Morning Benders, Cloud Nothing o Warpaint son solo algunos de los grupos que, con toda seguridad, darán mucho de qué hablar a partir de ahora.

Probablemente no debería sorprenderme el hecho de que en California, últimamente, se esté haciendo muy buena y muy variada música indie, no en vano es el Estado más rico y progresista (según en qué cosas, claro) de EEUU, la 6ª potencia económica del mundo si fuera un país independiente. The Soft Pack, The Mornig Benders, Beast Coast, Broken Bells, o los ya veteranos Wavves, The Album Leaf o Tristeza (proyectos paralelos de Jimmy La Valle) son una muestra, en este caso, del buen nivel de los artistas jóvenes californianos, aunque generalmente los sellos no tengan sede allí. Warpaint es un buen ejemplo de todo esto. Una maravillosa sorpresa del 2010.


THE FOOL es un debut sobrado de elegancia. Es como la aparición de una Grace Kelly cualquiera, jovencita e inédita, en una deslumbrante cena de gala, dando sus primeros y atractivos pasos, inocentes y seductores, sobre una aterciopelada alfrombra de intenso rojo. Warpaint es un grupo compuesto solo por mujeres: Emily Kokal lidera el grupo, toca la guitarra y canta, Theresa Wayman es guitarrista y vocalista, y Jenny Lee Lindberg toca el bajo. En un principio, la hermana de Jenny Lee, la actriz Shannyn Sossamon, tocaba la batería, y con esta composición ellas mismas grabaron el EP Exquisite Corpse, en 2008, atrayendo la atención del mismísimo John Frusciante. Se reeditó al año siguiente, con su mezcla, con la colaboración del nuevo guitarrista de Red Hot Chili Peppers, y con la distribución del joven sello local Manimal Vinyl, y fue un exito. Entonces es cuando Shannyn deja la banda, y en su lugar se incorpora la baterista (y teclista) Stella Mozgawa, cuando firman un contrato con Rough Trade Records, y cuando el grupo arranca definitivamente.


THE FOOL es una de las mejores noticias del 2010, al menos para mi gusto. La voz sedosa de Emily Kokal, la pausada y armónica progresión de la composición, la elegancia de un ritmo con perfecto acabo, precisa expresividad y un delicioso y sutil aroma a trip-hop; pero también el leve trasfondo electrónico, la calidez de las texturas que crean las cuerdas, la entonación tensionada y un tanto siniestra, o esa desnudez y fragilidad tan abiertamente manifestadas que conectan con el dream pop y el space rock, son algunos de los elementos que hacen de Warpaint una banda con futuro. Es un sonido con mucha personalidad, pero a la vez deja claras unas influencias que pueden ir desde Cocteau Twins a Radiohead, desde Mazzy Star o Cat Power hasta Air, pasando por Husky Rescue, Blonde Redhead o Beach House, sin ir más lejos. Pero es, sobre todo, herencia directa del Third de Portishead.

No sé si es porque últimamente me domina la testosterona acumulada, pero este otoño no he parado de escuchar grupos con voces femeninas. Se acabó mi fantasiosa monogamia con Beth Gibbons; ahora tengo otro sueño mitológico: busco oposiciones para muso de artistas de rock.

OMEGA (Morente y Lagartija Nick)



Traductor de lo inmaterial.

Hoy te has marchado, Enrique, y contigo se ha ido el puro cante jondo, el infinito quiebro de tu voz, la interminable noche que tú me cantaste, y todas las estrellas del firmamento. Te has llevado ese alma tan amplia, tan nuestra; esa boca cristalina, esa infinita lengua tuya que seducía al mundo entero; te has llevado el amor de quién te haya oído, las lágrimas más secretas de cuantos te han tocado, las risas de las noches de verano. Pero nos has dejado, como capturadas por el tiempo para siempre, tu inmensa fuerza y tu emoción, el sublime y sagrado escalofrío que siente el alma humana al escucharte. Nos has regalado a los ateos el inexplicable misterio del credo, el inimaginable embrujo del flamenco, la inconsciente perfección de tus palabras, de tu asombro, de tu sentimiento. Nos has hecho más humanos, y tú te has ido siendo eterno.

No quiero rebajarte, no eres inmortal. En tu lápida, mañana...ay, qué pronto llegó tu mañana silenciosa! En tu lápida no habrá fechas, porque no naces si no mueres nunca, y tú te has escapado del olvido. Pero si he de aceptar tu abandono, lo haré con las palabras del poeta: "Ay, lo que la muerte ha roto, era un hilo entre los dos" (Antonio Machado). Asesinado, como decía tu Federico, por el cielo, celoso de tu luz y tu imponencia.

Me hiciste tuyo con OMEGA, un monumento de disco del que no se puede hablar en lenguaje humano, que trasciende lo explicable. Sé que es especial para tí, que lo soñaste y lo pensaste; sé que has llorado sobre él, y que por él luchaste. Sé que nació del dolor, del funeral de tu amigo el poeta; sé que uniste al faranduleo granaíno, casi al completo, y que moviste hilos, mares y montañas...¡Uniste a Lorca con Leonard Cohen, maldito genio del Albaicín! Devolviste el poema a Nueva York, y la trajiste a ella a conocer al flamenco. Quizá no lo sepas, Enrique, pero heredaste los sueños del '27: renunciaste a lo real y creaste donde solo había una mísera nada. Eres el traductor de lo inmaterial.


Maestro, tú me has regalado la visión imposible: he llorado con Lorca en las inmensas escaleras, buscando tu Granada entre aristas y albas. Y al volver a casa, encontré tu puerta abierta; como siempre lo ha estado para todos, como lo estuvo para el rock en el OMEGA. Dejaste entrar a Lagartija Nick, y transformaste el flamenco para siempre. Esculpiste en él, para todos nosotros, los poros que acaricia el nuevo sol, las grietas de ventilación de tu arte ancestral.

¡Y qué bien le sentaba a tu montura ese negro corcel de guitarra honda, ese galopar decidido de timbales, platos y bombos! Cómo entendías el tempo de las baladas, de los valses, de la tristeza que se ahoga en cada verso del poeta, en cada nota del judío errante. Porque, según dicen, te alejaste del dogma, y eso te convirtió en un sabio, en el rabino emigrado del flamenco.

Ahora te has ido y yo no sé qué decir. No sé explicar tu grandeza, tu inmensidad. Apenas sí te conocí, desde aquella noche de invierno en Madrid. Tú nunca fuiste uno de tantos, ni siquiera el mejor: tú estabas a parte. OMEGA está en otra lista, en otra dimensión. Porque tú no eres real, Enrique, eres el eco del flamenco en mi interior. Cuado cantas, me rompes, me matas. Tu voz lo invade todo, subyugas con ella al mundo entero, desafías al creador: tu voz lo es todo.

Mañana no habrá luto: volarán por tí dos gorriones rezagados. No habrá despedidas entre tú y yo, solo te diré: "¡Joder, Enrique, has parido el mejor puto disco jamás producido en este mísero país!".

LOWER DENS (Twin Hard Movement, 2010)



El pasado lunes tuve la suerte de asistir, bien recomendado y mejor acompañado, al primer concierto de Lower Dens en Madrid, en la pequeña sala Moby Dick. Un concierto promovido por el Colectivo Piovra, muy bien teloneado por los madrileños The Secret Society. Al final, cuando más inspirados estaban, pensé en lo privilegiado que era por estar viendo tan de cerca, tan íntimamente, a una banda que dentro de poco va a llenar salas mucho más grandes. Lower Dens triunfará, es solo cuestión de tiempo.

Al estar tan cerca de ellos uno se da cuenta de que es gente seria, seguros de lo que hacen; uno se da cuenta del talento innato y de la tremenda presencia de Jana Hunter. El grupo gira en torno a ella, una tejana que hace ya 5 años impresionó a Devendra Banhart con sus composiciones, oscuras e introspectivas, hasta el punto de ficharla para su recién creado sello Gnomosong. Después de un álbum en solitario, Hunter se ha trasladado a Baltimore donde ha formado Lower Dens, una banda que, ceñida a su minúsculo cuerpo, parece hecha a su medida.

TWIN HAND MOVEMENT es un magnífico debut: se nota la mano de un experto como Chris Coady (Beach House, TV on the Radio, Yeah Yeah Yeahs, Grizzly Bear, ...Trail of Dead, etc), capaz de marcar sus trabajos con sello propio, pero permitiendo y fomentando la elaboración de un sonido muy personal. Lower Dens puede recordar a alguno de eso grupos, a Deerhunter o incluso a Wild Nothing. Por momentos tiene la evasión (que acostumbramos a llamar) psicodélica de Bark Psychosis, y otros la fuerza desnaturalizada de Come y el talento bipolar con voz de mujer a lo Throwing Muses o PJ Harvey (en Pitchfork comparan la voz de Hunter con la de Polly Jean).


Se trata de un Cd compacto, sin apenas fisuras, en un tono rasurado de guitarras líquidas y espumosas. El ritmo nunca es demasiado acelerado, ni demasiado lento; simplemente, con el delicado tejer de las guitrras, lo tiñe todo con un filtro azulado, grisáceo; áspero y arisco, pero acogedor. Podría decirse que es una especie de shoegaze muy edulcorado, y podríamos incluirlo dentro del amplísimo espectro del post-rock, pero lo más probable e que Hunter se salga por la tangente. Los músicos como ella (¡Cómo coño se dice, ¿las músicas, las músicos?!) tienen la capacidad de transformarse, de evolucionar y de sorprendernos una y otra vez.

TWIN HAND MOVEMENT es solo el principio de algo que sabemos que va a ser mucho más grande: cuento con que Lower Dens crecerá más y más en cada disco, con que hará temas verdaderamente inolvodables, y con que dentro de unos años pueda hablar del primer concierto que dieron en España con orgullo y, por qué no (siguiendo el estilo de la banda), con algo de soberbia.


KINGS OF LEON



Kings of Leon, King of Tennessee, Kings of the USA!

Desde hace un tiempo vengo asociando el Estado de Tennessee con aquella parte más auténtica y genuina de la cultura y la sociedad norteamericana. No solo por ser la patria de Jack Daniels, fabricante de whiskey y de una deliciosa salsa BBQ, sino por su propia historia. Territorio incorporado tras la Independencia, colonizado por pioneros rudos ya autoconsiderados autóctonos, y secesionado de la Unión en la Guerra Civil, Tennessee encarna a la perfección el espíritu jeffersoniano del buen americano, individualista que cuida de sí mismo y de los suyos: el solitario y emancipado hombre agrario. Un Estado clave en la radiografía sociodemográfica norteamericana. Y los Kings of Leon, como no podía ser de otro modo, son de allí.

La progresión de esta banda de rock sureño ha sido impresionante: uno de los sonidos de la década. Acaban de sacar su 5º Cd, y aún huele la pólvora de su directo en Madrid. En su debut, Youth and young manhood (2003), ya anunciaban que algo nuevo se movía bajo las viejas arenas del country sureño. Canciones como Trani, California waiting, o Dusty unían de la mano el espíritu de Dylan y lo mejor del white soul con la inclinación del sonido norteño de Pearl Jam o los White stripes. Aha shake heartbrake (2004) confirmaba la proyección de Kings of Leon, aunque sigue sin romper los moldes; eso sí, elevaba aún más el listón y significaba una esperanzadora promesa de algo más, de mucho más. Y no defraudaron.

BECAUSE OF THE TIMES es el tercer Cd de Kings of Leon, con el que por fin conectaron con el público nacional (hasta entonces se vendían y escuchaban más en UK). Es algo completamente distinto a todo lo anterior: sutil, brillante, depurado. Frases musicales directas y afiladas, una batería orgánica, universal, esencial en cada segundo de cada canción; guitarras inverosímiles, con sonidos de allende los cielos, y otros que llegan directos de las entrañas: pesadas como yunques y ligeras como plumas. Y con una voz que se rige por leyes propias. Eso es cantar al estilo de Tennessee.


Y es que uno de los secretos de este disco, y del sonido nuevo de Kings of Leon es la inmensa variedad y libertad de movimientos de voz, guitarras y bajo, sobre la imperial construcción de la percusión. El contraste de Knocked up a Charmed muestra el inmenso abanico musical que proponen en BECAUSE OF THE TIMES. El principio del disco es como una lluvia de meteoritos, una sucesión de golpes de enormes y diversos pedruscos perfectamente perfilados y precisos: al menos las primeras 5 canciones tienen vida propia, y bien podrían valer un disco por sí solas (pero no, hay más!). Personalmente me alucina McFearless, porque hace que piense, en la misma canción, en Rage against the machine y en Eddie Vedder. Pero todos los temas de este Cd tienen muchísima personalidad: son anchas como el arco de piernas del mejor cowboy, firmes como las raíces del álamo más alto, y con esa delicada contundencia que, por ejemplo, caracteriza a Ragoo, entre otras.

Más que enmarcables en alguna etiqueta tipo neo-country alternativo, o rock sureño de nuevo cuño, Kings of Leon se definen con la mejor fórmula: a través de su música, con un estilo propio muy trabajado y una gran capacidad de absorción de influencias y de transformación. BECAUSE OF THE TIMES es, según la crítica especializada, su mejor trabajo. Only by the night (2008), el siguiente, no le anduvo muy a la zaga, pero queda para otro post. Son los 8000 de un proyecto que parece haberse estancado con su último álbum, Come around sundown (2010). La banda de los Followill es una pieza clave de esta primera década musical del siglo XXI, y BECAUSE OF THE TIMES, uno de los mejores discos de rock de la misma.